Vistas de página en total

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Dirk Nowitzki, a sólo 10 puntos de superar a Shaquille O'Neal

Dirk Nowitzki, a sólo 10 puntos de superar a Shaquille O'Neal

Los Mavs perdieron en Toronto pero Nowitzki anotó 20 puntos y suma en su carrera 28.587. Si mete hoy diez en Brooklyn, será sexto máximo anotador de la historia de la NBA.


Duelo de buenos equipos, competitivos y a falta de sólo algunas piezas para ser verdaderamente temibles. Con más opciones los Raptors (18-12) en el Este que los Mavericks en el Oeste (15-13), pero dos equipos bien entrenados y que sacan partidos a sus virtudes.Ganaron los Raptors (103-99) porque salieron a jugar escarmentados: tras regalar ante Sacramento Kings un 18-37 en el primer cuarto de un partido pésimo, esta vez saltaron a la pista con los cinco sentidos puestos en ello y mandaban 32-16 tras el primer parcial, lo que les permitió manejar el juego hasta un final igualado que resolvió DeMar DeRozan, que terminó con 28 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias y que se sigue confirmando como una de las estrellas silenciosas de la Liga: roza el top-10 de anotadores con 22,7 puntos de media y le espera, si todo va como debería, su segundo All Star.
Al escolta le acompañó, como siempre, un Kyle Lowry con sensaciones de triple-doble (17 puntos, 10 rebotes, 7 asistencias). Todavía sin Valanciunas y sin Carroll, Scola sumó 15 puntos y 9 rebotes y Terrence Ross, un jugador que necesita exprimir sus minutos al máximo, 16 puntos.
Los Mavericks perdieron en un mal partido de casi todos excepto Wesley Matthews (15 puntos) yun Dirk Nowitzki que acabó con 20 puntos (y 7 rebotes) y que está a diez puntos de superar a Shaquille O’Neal (28.587 por 28.596) y colocarse sexto en la lista de anotadores históricos de la NBA. Debería lograrlo esta misma noche en Brooklyn y por delante ya sólo tendrá a cinco leyendas: Wilt Chamberlain (marca la frontera con 31.419), Michael Jordan, Kobe Bryant, Karl Malone y Kareem Abdul-Jabbar. Nowitzki suma 1292 partidos (promedia 22,1 puntos) mientras que Shaquille jugó 1207 y promedió 23,7.

Noah y su gafe: esguince en el hombro, 2 semanas de baja...

Noah y su gafe: esguince en el hombro, 2 semanas de baja...

Ese será el tiempo que, como mínimo, el pívot francés esté fuera de la disciplina de los Chicago Bulls. Rose: "Es devastador, su presencia significa mucho para este equipo".


Continúa el calvario con las lesiones de Joakim Noah. Tras sus problemas en la rodilla izquierda, el pívot francés sufre un esguince en el hombro izquierdo que le mantendrá al menos dos semanas de baja. La lesión se produjo en el tercer cuarto del partido ante los Nets, saldado con una nueva derrota para unos Bulls que no levantan el vuelo. "Se encuentra muy dolorido", explicó un Fred Hoibergque ya se llevó un serio recado de Jimmy Butler hace unos días. "Esperaremos un par de semanas y entonces veremos como se encuentra", prosiguió. Las primeras informaciones apuntan a que su ausencia se prolongará entonces...
Dejando a un margen las especulaciones, Noah se perderá con seguridad las próximas visitas a OKC y Dallas, los encuentros ante Raptors, Pacers y Knicks en el United Center de Chicago y el posterior desplazamiento a Toronto. "Siempre es duro perder a un jugador como Jo, con toda la energía que nos aporta. Es devastador, su presencia significa mucho para este equipo", se lamentóDerrick Rose.

Kevin Durant habló sin cortarse un pelo.

"¿Cómo acabar con el Hack a...? Metiendo tus pu... tiros libres"

El alero de los Thunder da esta aparentemente sencilla solución para acabar con la táctica consistente en enviar deliberadamente a la línea a los malos lanzadores.


Antes de acabar vía una suspensión y posterior tapón con los Clippers durante la visita de los Thunder al Staples, Kevin Durant habló sin cortarse un pelosobre la famosa táctica de realizar faltas intencionadas sobre los malos lanzadores de tiros libres (el Hack a...DeAndre Jordan, Dwight Howard, etc). "Si no quieres que te lo hagan, trabaja para mejorar y meter tus pu... (f...ing) tiros libres", comentó el alero. Una solución aparentemente sencilla, pero difícil de llevar a cabo por parte de aquellos para los que una visita a la línea supone un auténtico dolor de cabeza. Además de ser uno de los constantes temas de actualidad a tratar en los Board of Governors de la NBA.

Kobe (31+5) rompe la maldición de los Lakers contra el Oeste.

Kobe (31+5) rompe la maldición de los Lakers contra el Oeste

El escolta, renacido (25 puntos con un 50% en tiros en sus últimos cuatro partidos), lidera en Denver a unos Lakers que sumaban 17 derrotas seguidas contra equipos del Oeste.


Ni un pequeño indicio”, fue la respuesta de Kobe Bryant en cuanto se le preguntó, normal, si el renacimiento inesperado que ha experimentado en este final de 2015 le podría hacer cambiar de opiniónsobre su retiradani un pequeño indicio. Y así tiene que ser, tan cierto como que está sí es la forma en la que Kobe tenía que despedirse de la NBA. Porque después de su históricamente espantoso mes de noviembre, ha cogido ritmo y está jugando a un nivel que recuerda lo suficiente a Kobe como para saciar la nostalgia que ya se acumula en el pecho... y devolver el dinero de la entrada a los que siguen llenando los pabellones para verle. Más que nunca, o tanto como siempre, desde el anuncio de su retirada.
En sus cuatro últimos partidos, Kobe promedia 25 puntos, 5,3 rebotes y 5 asistencias con un 50,7% en tiros de campo y un decente 35,4% en triples. En Denver igualó los 31 puntos que ya había metido contra los Wizards a principios de mes, dio 5 asistencias y firmó un buen 10/22 en tiros con un mal 2/9 en triples. Fue Kobe, sobre todo al final, con once puntos en los últimos seis minutos incluido uno de esos reversos muy forzados que antes metía casi siempre y ahora no estaba metiendo casi nunca. Una canasta que selló la victoria (100-107). Al final, 107-111. Kobe hilvanó el resurgir del tercer cuarto (16-32) con una funcional mezcla de puntos y buenos pases, y hasta se encargó de hacerle la vida imposible a Will Barton, una de las sorpresas de la temporada y que se mueve entre el aspirante a Mejor Sexto Hombre y el aspirante a Jugador más Mejorado. Barton entró en la pista como un obús, anotó 18 puntos en menos de 9 minutos y llevaba 22 cerca del descanso, cuando los Nuggets iban camino de la paliza (63-43). Pero terminó con 25, perseguido por un Kobe que le defendió bien y le hizo sufrir en el poste en ataque. Los Lakers convirtieron ese -20 en un 76-75 en menos de doce minutos de tiempo real. Mal asunto para unos Nuggets sin Gallinari y todavía sin Mudiay y cuya temporada está siendo una montaña rusa: ahora acumulan tres derrotas (11-17), justo después de cinco victorias en seis partidos que habían seguido a 8 derrotas consecutivas.
Los Lakers ganaron su quinto partido (5-23)el primero contra un rival de la Conferencia Oeste después de 17 derrotas seguidas, catorce de esta temporada y tres para cerrar la pasada. Contra casi cualquier pronóstico, atacaron bien y sobre todo defendieron bien en el segundo tiempo. Contra unos Nuggets sin una obvia referencia ofensiva, pero desde luego algo es algo. Era el penúltimo partido de Kobe Bryant en una ciudad especial, que esta vez le ovacionó y que tanto le ha pitado por aquella acusación de violación en un hotel de Colorado. Y que le vio hacer cosas asombrosas, sin ir más lejos en la final del Oeste de 2009, en la que trinchó a unos excelentes Nuggets (Carmelo Anthony, Billups, JR Smith, Nene, Kenyon Martin…) con 34 puntos y casi 6 rebotes y 6 asistencias por partido en un 4-2 final que incluyó exhibiciones tremendas en esa misma pista: 41 puntos en un peliagudo tercer partido al que se llegó con 1-1, 35 y 10 asistencias en el sexto que cerró la eliminatoria.
Ampliando el dato anterior, Kobe suma en sus últimos 7 partidos 20,6 puntos con un 48,2% en tiros por los 15,9 con un 29,6% de sus primeros 17 encuentros. Para algunos es cuestión de cabeza una vez anunciado su adiós. Pero probablemente tiene más que ver con el ritmo de juego y la elasticidad en las piernas que le faltaban tras su regreso, después de una convalecencia interminable y con 37 años. Como Barton, Kenneth Faried también desapareció antes de tiempo (14 puntos y 9 rebotes, casi todo antes del descanso) y Papanikolaou fue titular en el puesto de Gallinari: 9 puntos con un 3/4 en triples. Los Lakers acabaron siendo superiores con Bass (reinsertado y muy sólido cuando se cargaron de faltas Hibbert y Nance) y Randle como pareja interior y el goteo anotador de Lou Williams (17 puntos, 5 asistencias), Kobe y Jordan Clarkson (19 puntos, 8 rebotes), el sophomore que más anota por detrás de Andrew Wiggins. D’Angelo Russell no brilló en absoluto (6 puntos, 1 asistencia) y Larry Nance (10 puntos, 2 rebotes) dejó destellos de una confianza que va a más y un espíritu que siempre está ahí, con todo lo demás por pulir.
El caso es que los Lakers ganaron, que es noticia exótica cada vez que lo hacen, y que Kobe Bryant jugó un gran partido, que empieza de dejar de ser noticia. Con aroma al Kobe de siempre, el que ya se está terminando de ir pero que no se irá nunca. Y eso, a la espera de que su barajen sus opciones de mantener el primer pick en el próximo draft (será top 3 o será de los Sixers), es lo máximo que un aficionado de los Lakers le puede pedir a un partido a estas alturas de esta (otra...) aciaga temporada.

martes, 22 de diciembre de 2015

Héroe Durant y desesperado Griffin: "No ganamos a nadie"

Héroe Durant y desesperado Griffin: "No ganamos a nadie"

Kevin Durant decide en los últimos seis segundos con un canastón y un tapón a Chris Paul. Griffin reconoce que sus Clippers (16-13) no saben ganar a los grandes de la Liga.


 Clippers tienen numerosos problemas pero desde luego uno de los principales es que no saben cerrar los partidos cuando se enfrentan a los grandes equipos de la NBA, un lote en el que están por recursos pero del que amenazan con caerse en un mal inicio de temporada (16-13 ya). Blake Griffin no tuvo problemas en reconocerlo antes de recibir a los Thunder: “Tenemos que ser mejores. Somos mejores de hecho, pero no lo estamos demostrando. No ganamos los partidos grandes, hemos perdido todos los partidos que sabíamos que era importante ganar”. La moral (esas dolorosas dos derrotas ante los Warriors…) no está por las nubes en un equipo que necesita ser ya más que un simple aspirante en el Oeste. Y las cosas desde luego no van a mejorar después del paso de los Thunder por el Staples: 99-100.
Los Thunder ganaron y (19-9 en línea ascendente) apuntan a tercero en discordia del Oeste, lo único a lo que pueden aspirar todos los demás mientras no bajen el pistón Warriors y Spurs. En esa carrera, los de Billy Donovan parecen los más peligrosos con Westbrook y Durant funcionando a pleno rendimiento. Por detrás, y con demasiadas derrotas ya, Clippers (16-13). Y no digamos Rockets y Grizzlies (15-14 los dos). Y lo peor para los angelinos es que el partido fue una ya muy habitual tortura china: al mando casi siempre, derrotados en los instantes finales. Tres derrotas seguidas (Spurs, Rockets y Thunder) que dañan todavía más la autoestima de un equipo que se enreda en estos finales apretados y que no sabe romper a tiempo los partidos: 74-66 cerca del final del tercer cuarto y 89-83 en su última gran ventaja. A partir de ahí, tembleque de piernas y remontada de los Thunder, primero con un empujón de Ibaka y después con las heroicidades de Westbrook y DurantMarca de la casa.
Con empate a 93 se jugaron tres minutos excelentes: canasta de Griffin, triple de Westbrook, mate de Griffin y canasta de Westbrook. Entonces (97-98), Redick perdió la bola y el partido parecía decidido hasta que Waiters falló en el saque de banda, Westbrook no amarró la posesión y Chris Pau Robó y anotó: 99-98. Pero ni así. Entonces apareció Kevin Durant para meter un canastón a falta de menos de seis segundos y poner después y casi sobre la bocina un tapón tremendo al propio Paul, que se había quedado con Ibaka y se levantaba sin advertir que se le venía encima el brazo inacabable de KD. Otra vez un final apretado y otra vez una derrota dolorosa para los Clippers, rumbo al diván del psiquiatra.
En el duelo de estrellas también salieron mejor parados finalmente los de Oklahoma:Westbrook (33 puntos, 5 rebotes, 7 asistencias) y Durant (24+9+7) pesaron más que Chris Paul (32+5+10) y un desacertado Blake Griffin (15+7+5, 7/21 en tiros). Ibaka (17 puntos, 8 rebotes) también fue más trascendente al final que DeAndre Jordan (8+10) y ni siquiera los sorprendentes 10 puntos de Lance Stephenson desde el banquillo sirvieron a los Clippers. Finalmente derrotados, otra vez.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Tracy McGrady, la estrella que no supo ser leyenda.

Tracy McGrady, la estrella que no supo ser leyenda.


Tenía talento, tenía físico, tenía pedigrí (primo de Vince Carter) y fue en estrella de la NBA, pero aTracy McGradyle faltó un poco de suerte y un gen ganador (tardó 15 temporadas en superar su 'maldición': ganar una ronda de playoffs y jugar unas Finales, aunque fuese con un papel marginal en los Spurs) para convertirse en leyenda.


T-Mac', el chico de Bartow (Florida) que dejó plantada a Kentucky (NCAA) para ser el número 9 del Draft'97 y debutar en la NBA con apenas 18 años, a los 34 se retira de la NBA pero deja abierta la puerta a seguir jugando a baloncesto en el extranjero (¿vuelta a China?).
"He estado 16 años practicando el juego que amo. He tenido una gran carrera, pero ha llegado el momento de ponerle el final", dijo Tracy McGrady en el programa 'First Take' de la cadena ESPN.
19,6 puntos, 5,6 rebotes y 4,4 asistencias son los promedios de un Tracy McGrady cuya carrera, en la que se embolsó163 millones en sus contratoscon Raptors, Magic, Rockets, Knicks, Pistons, Hawks y Spurs, se quedó a las puertas del cielo.

Un genio anda suelto por Brooklyn: Ricky, 15 asistencias

Un genio anda suelto por Brooklyn: Ricky, 15 asistencias

El base español realizó otro partido magistral en el pase, fundamental para la victoria de los Wolves. Empata su mejor marca de la temporada.


Un genio anduvo suelto este domingo por un Barclays Center que tuvo de anfitrión de lujo a Sir Paul McCartney. Y el exmiembro de los Beatles no pudo elegir mejor día para dejarse caer por el pabellón de los Nets. Estaba Ricky. Uno de los mejores Rickys que se han visto esta temporada, por cierto. No llegó a recordar al del debut magistral en Los Ángeles, pero casi. Porque el base español sacó de su interminable chistera movimientos, cambios de ritmo y pases que volvieron locos a los de Lionel Hollins... y a las cámaras de televisión. Cada vez que subía el balón, ya fuera en transición o en estático, se notaba algo especial. Rubio repartía a diestro y siniestro, sin contemplación. Y de esa forma las asistencias fueron cayendo: 6 en el primer cuarto, 5 en el segundo, 2 en el tercero y 2 en el último periodo. ¿Total? 15 pases a canasta que dieron la undécima victoria de la temporada a sus Timberwolves.Empatada su mejor marca de la temporada (Blazers) y es la máxima fuera de casa este curso (la anterior fueron las 14 ante los Lakers) y la misma histórica (15 en Dallas en 2014). Datos.
Su infinita labor en la dirección (+19 con él en el campo) dio un triunfo de mérito. Los Nets son un equipo bastante bipolar. Limitado y con jugadores muy alejados de sus mejores años (Joe Johnson), la franquicia de Brooklyn es capaz de vencer en dos ocasiones a los Rockets y de poner en apuros a Cavaliers y Warriors, pero también de perder, con este, cinco partidos seguidos y en sólo uno de ellos llegar a los 100. Un drama que se observaba nada más empezar el partido. El desacierto en las primeras fases fue la tónica general. En los cuatro primeros minutos, el aro se hizo pequeño: 3-14 entre ambos, pero 8 puntos de Dieng (20 puntos y 10 rebotes) dieron la primera clara ventaja a los Wolves (16-26, al acabar los 12 minutos de inicio). Con Ricky en el banquillo, baluarte en el ataque, Brooklyn se resistía a caer sin pelear. Zach Lavine (-8 en con él en pista y picos que superaron el -15) se veía superado y los Nets empataron (36-36). Tenerle de base suplente es un grave problema. Brook López, una isla en este equipo (20 y 12) y Bargnani (11) capitanearon esos momentos de lucidez neoyorquina. Un espejismo. Rubio volvió y en lo que dura un pestañeo todo se normalizó (36-45).
Fueron los mejores momentos del español, le costaba anotar (8 tantos con 1/6 en tiros de campo), pero ¡madre mía como movía el balón! Un pase de fantasía a Dieng, su amigo del alma esta noche, levantó al público y un robo con pase a la carrera a Towns (24 y 10) lo sentó desanimado por esa master class de lo que se debe hacer para llegar al descanso 9 arriba (43-52).
Desde ahí, los Wolves vivieron de las rentas. Pequeños arreones y la debilidad local, les permitía ir creciendo y sentenciando (53-63 de inicios del tercer cuarto; 79-97, 3:17 del último) y dar minutos de confianza a hombres como Zach LaVine, que pudo maquillar su labor con mayor tranquilidad sobre el parqué. Al final 85-100. Brooklyn se quedó pequeño para Rubio. Disfruten con su partido, es digno de un museo.